sábado, 11 de agosto de 2007

Corazon de una mujer


OH dulce doncella guerrea
Que dejaste tus muñecas por la guerra
Dejaste tus horas del te
Por largas horas de trabajo

Dulce princesa de hierro
Tu néctar no empalaga
Miras a tu alrededor
Con una gran devoción

Siembras miedo en los demás
Con tu armadura fuerte y voraz
Quien te mira, no cree que ay
Una gran mujer de verdad

Nadie se atrevió a mirar más allá
Detrás de una fuerte armadura
Caparazón rustico y firme
Que oculta la esencia de la sensibilidad

No trates de esconderte de mi
Usando esa armadura
Por que se que entrare en ti
Como una flamante espada hechizada

Entrare por tus ojos a tu alma
Viviré en tu corazón
Navegare en tus mares de sangre
Y descubriré una isla de ilusión

Muchos caballeros y magos lo han tratado
Sin tener un resultado
Todos buscan con inteligencia
Sin saber que el que encuentra es el corazón.

Al fin atravesé por tus ojos tu armadura
Con tu alma me presente, a tu corazón secuestre
Por tus mares de sangre naufrague
Pero la isla encontré.

Era un jardín, pensé el jardín del Edén
Aturdido camine, como un loco por doquier
Mil y una vuelta le di, al paraíso que encontré
Mire hacia el cielo una ves y leí un letrero que decía

“Bien venido al corazón de una mujer.”

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